La música activa áreas del cerebro

Innovadora y científicamente comprobada la música activa áreas del cerebro, que son claves para el aprendizaje.

La neurociencia ha corroborado que la música activa áreas del cerebro que son claves para el aprendizaje, según el PhD. Robert Zatorre, investigador de la Neurociencia Cognitiva y un apasionado de la Psicología, Neurología y Neurocirugía, en una conferencia muy didáctica, estableció tres puntos claves:

  • Los circuitos musicales.
  • La plasticidad cerebral.
  • La música como generadora de emociones.

Los circuitos musicales: el sonido se transmite por todo el cerebro y conecta con las zonas motoras y prefrontales del mismo. No obstante, Zatorre asegura que el lóbulo temporal superior es la parte más sensible al sonido (de una canción) y a la imaginación. Entre música y movimiento, prosigue, se establece un enlace mutuo, es decir la conexión entre el hemisferio derecho e izquierdo del cerebro. Pues esta alcanza a los órganos sensibles y al sistema motor. Por lo que llega hasta la corteza motora y psicomotora. No así el estímulo visual (como la lectura), que no conlleva movimiento alguno ni tampoco potencia el deseo de ponernos en movimiento.

La plasticidad cerebral: la plasticidad cerebral es la adaptación función del sistema nervioso central (SNC) para minimizar los efectos de las alteraciones estructurales o fisiológicas sea cual fuere la causa originaria» («Plasticidad cerebral», Revista de Neurología 1996; 24 [135]: 1361). La plasticidad cerebral también guarda relación con el espesor cortical, que en los músicos es mayor que en los no músicos en cuanto a la corteza motora y auditiva. Por eso tienen una mayor plasticidad cerebral. Asimismo, el término «plasticidad» se refiere a la capacidad que tiene el ser humano de potenciar un sentido cuando se pierde otro.

La música como generadora de emociones: la plasticidad cerebral también tiene un lugar en el terreno de las emociones, pues esta es mayor cuando se produce una recompensa o estímulo positivo. Como sería el caso del aumento de dopamina que se genera en el núcleo caudado ante un estímulo, como sería el estímulo musical. Así pues, la música estimula y potencia la dopamina.

La música no sólo aviva las emociones: también potencia los aprendizajes cognitivo, afectivo y motor, las experiencias multisensoriales con el fenómeno sonoro significa que los niños deben, simultáneamente, poner en juego su audición, movimiento, visión, memoria corporal, visual y auditiva.